La Gestión
del Riesgo de Desastre, como concepto central de la discusión en torno a la
intervención en el riesgo y desastre, data esencialmente de la última mitad de
los años noventa del siglo pasado y, desde entonces, ha reemplazado en muchos
lugares las nociones de manejo, Gestión o Administración de Desastres, tan
comunes desde los años 60 en adelante.
El cambio de terminología, sin entrar en el fondo de las
distinciones sustanciales, ilustra cómo el eje de análisis y preocupación ha
pasado del desastre mismo (el daño y la pérdida) hacía el riesgo, la
potencialidad de daño y pérdida, con lo cual se abrió espacio para mayores
consideraciones sobre los procesos de prevención y mitigación del riesgo, a
diferencia de la respuesta a desastres ya ocurridos y los procesos posteriores
de reconstrucción. Su uso como noción y para describir un proceso y conjunto de
prácticas particulares relacionados con gobierno y sociedad civil, data
esencialmente del periodo posterior al impacto del Huracán Mitch en
Centroamérica. Ese singular evento sirvió para revelar una serie de aspectos
del riesgo y desastre fuertemente relacionados con los procesos de desarrollo y
marginación de la población pobre, incluyendo los procesos severos de
degradación ambiental que sufrieron en el periodo post guerra y que contribuyó
sustancialmente a la creación de nuevas amenazas en la sociedad. La vinculación
del proceso de gestión con la problemática del desarrollo y su gestión será el
factor definitorio delo que se desarrollaría como el proceso y la práctica de la
gestión del riesgo en la primera década del nuevo siglo.
Aquí
se debe reconocer desde el principio que a veces cada quien define e interpreta
la gestión de riesgo a su antojo. Pero, al anal de cuentas, su desarrollo como
concepto y noción, para captar la esencia de una serie de procesos y acciones
particulares, tuvo un origen, un desarrollo y un fin específico independiente del
uso que cada quien quiere hacer del mismo. Entre estas interpretaciones
distintas se incluyen aquellos que quieren ver en la gestión del riesgo una
alusión a lo que se llamaba la prevención y mitigación de desastres. Esto no es
correcto, ya que la gestión se fundamenta en el riesgo y este concepto está
presente en todos los ámbitos del proceso, incluyendo los momentos pre y post
impacto del fenómeno potencialmente peligroso. Con esto se establece una
primera aproximación a la definición de la gestión del riesgo: se trata de un
proceso que tiene como objetivo reducir y controlar los factores de riesgo de
desastre en todo momento del continuo de riesgo (los cuatro hitos fundamentales
del proceso riesgo–desastre que caracterizan el movimiento y desarrollo del
riesgo en el tiempo y en el espacio).
A
continuación se presenta una propuesta de definición de la gestión
del riesgo de desastre, concertada entre los autores de este
documento y fundamentada en los desarrollos conceptuales previos, empleados por
el Proyecto PREDECAN: La Gestión del Riesgo de Desastre, definida en forma
genérica, se refiere a un proceso social cuyo fi n último es la previsión, la
reducción y el control permanente de los factores de riesgo de desastre en la
sociedad, en consonancia con, e integrada al logro de pautas de desarrollo
humano, económico, ambiental y territorial, sostenibles. Buscando reducir
los niveles de riesgo existentes para proteger los medios de vida de los más
vulnerables, la gestión del riesgo de desastre constituye la base del
desarrollo sostenible, y en este marco está vinculada a otros temas
transversales, como género, derechos y medio ambiente.

si aparte q tiene mucho que ver cn el medio ambiente y como el hombre puede provocar desastres
ResponderEliminarEN MI OPINION ::.
ResponderEliminarAhora bien, cuando hablamos de planificación y preparación nos referimos a que las organizaciones de gobierno, tanto a nivel de sector como de gobierno local, asuman su parte de responsabilidad ante los riesgos a que están expuestos.
Los sectores suelen planificar sin tomar en consideración las variables de riesgo y asumen que la responsabilidad de la preparación de los desastres recae exclusivamente en la Defensa Civil o en los órganos de respuesta. Pues bien, cuando hablamos de desarrollo sostenible en un sector podemos decir con amplios argumentos prácticos, que si el sector no considera los riesgos naturales a los que está expuesto, podría dejar de alcanzar su objetivo como sector en caso de ocurrir un evento natural adverso.
Veamos ejemplos prácticos. Cuando las noticias muestran el daño y destrucción de puentes, carreteras, escuelas, hospitales, tras un desastre, sólo vemos lo material, pero no resulta evidente el valor del servicio que esa infraestructura está prestando.
Es decir sin puente no hay transporte. Se caen las redes logísticas, los productores agrícolas e industriales no pueden transportar sus productos a sus destinos finales, y toda la cadena productiva se ve afectada. El impacto económico del desastre va más allá de solo el daño físico; afecta directamente a la economía del sector privado y público.
Cuando los sectores asumen responsabilidad frente a los riesgos, sus objetivos tienen mayores probabilidades de sostenerse en el tiempo y de cumplirse a cabalidad. Esto no significa que el sector deba ser experto en riesgos, sino que utilice los consejos de los expertos para reducir el riesgo existente y evitar riesgos futuros en sus infraestructuras.
bueno en mi opinion,ay q ser muy concientes y estar preparados para cualquier indice de desastre,y tomar en cuenta muchos factores de riesgo,etc.
ResponderEliminarEn la informacion brindada, me parece interesante tu aporte ya que nos ayudas a conocer de este tenas las causas, efectos y consecuencias sobre riesgo o los desastres. por lo que cada uno debe contribuir a tomar conciencia para poder mejorar.
ResponderEliminarA pesar de los acontecimientos presentes, resulta fundamental reconocer la labor tanto de instituciones nacionales como internacionales por implementar políticas de prevención de riesgos de desastres, como el convenio pactado por CENEPRED y AMPE para reducir los riesgos y generar comunidades resilientes, y por supuesto la declaración del Día Internacional de la Reducción de Riesgos que se celebra el 13 de octubre.
ResponderEliminarwuao, que interesante .. hay cosas que no sabia
ResponderEliminarque interesante, es importante darnos cuenta de que cada acto y decisión que tomemos es fundamental para nuestro futuro. De nosotros depende nuestra propia seguridad, en el prevención y en la toma de información, en la participación de prevención y promoción de seguridad nacional. Si todos nos comprometemos será más sencillo reducir las perdidas y evitar los desastres.
ResponderEliminarEs un tema muy interesante, en la cual muchos de nosotros no lo tomamos en cuenta, especialmente en Perú sabemos que siempre va haber sismos de grandes magnitudes y otros tipos de desastres naturales que ocurren en el mundo, sin embargo, los propios seres humanos y las Instituciones que se encargan de estos tipos de desastres no tienen las herramientas necesarias para poder ayudar para estos desastres naturales, a la vez nosotros como humanos también debemos de apoyar y tener calma para estos tipos de desastres. Felicidades, pues, es un buen tema.
ResponderEliminarA lo largo de los años los desastres naturales manifestados en nuestro planeta son mas que demasiados pero hasta el día de hoy se ha responsabilizado de ello a la naturaleza dejando de lado la parte de culpa que deviene en nosotros.
ResponderEliminarFELICITACIONES BUEN TRABAJO
ResponderEliminarEL PROFESOR